Terapia Infantil

Metodología

Son muchos los niños que en la actualidad muestran tener conflictos que les impiden alcanzar la felicidad. Los niños nos expresarán inconscientemente los conflictos internos a través del juego, dibujos, sueños, problemas conductuales, también a través de trastornos psicológicos o quizá a través de la sintomatología física.

A lo largo de la terapia, rastreando el sistema familiar de los padres y su sombra, descifraremos el mapa inconsciente del niño, para posteriormente encontrar las técnicas más adecuadas para potenciar su bienestar y salud. Es de especial importancia para el niño, que los padres tengan un rol activo en la terapia. Además, durante éste proceso, al niño se le dotará de técnicas para permanecer conectado con su corazón y así poder estar la mayor parte del tiempo en sintonía con su ser.

¿Qué herramientas terapéuticas se utilizan?

Al inicio del proceso terapéutico, se utilizarán cuestionarios, dibujos, el juego diagnóstico y entrevistas tanto con los padres como con el niño para así crear el mapa del funcionamiento del niño, tanto a nivel consciente como inconsciente y así poder trabajar desde el origen del conflicto desde una perspectiva holística. Durante el proceso, se darán pautas a los padres y paralelamente se hará el trabajo terapéutico con el niño, se realizará de una forma lúdica y divertida a través del juego, cuentos, dibujos entre otras. No obstante la implicación parental es de suma importancia en la terapia.

En terapia Infantil se utilizan las siguientes herramientas: 

  • Evaluación Infantil:  Se utillizan test psicológicos para conocer la problemática del niño o adolescentes, descartar otras o ayudar a prevenir. Normalmente es recomendable realizar una evaluación infantil cuando los padres sospechan de la existencia de un conflicto u observan sufrimiento en el niño.
  • Orientación Parental: En ocasiones es necesario que los padres adquieran orientación parental, no solamente cuando exista un conflicto en el niño, sino cuando se va a tener un hijo, cuando la pareja se va a divorciar o a la hora de manejar situaciones complicadas.
  • Terapia Infantil y Juvenil: Se realiza cuando es estrictamente necesario y con objetivos muy concretos. Muchas sesiones de la terapia van orientadas a la toma de consciencia por parte de los padres.
  • Neurofeedback: El entrenamiento cerebral ayuda a muchos niños a mejorar su calidad de vida, en muchos aspectos muy diversos, a nivel cognitivo, físico y emocional.
  • Constelaciones Familiares: Es una herramienta que ayuda a los padres a tomar consciencia del conflicto y a aceptarlo para poder así liberarlo. Es una herramienta donde no es necesario que el niño acuda.
  • Reactivación del Cuerpo de Luz: Es una herramienta de toma de consciencia que se realiza con los padres para que comprendan la situación que les preocupa y también se trabaja energéticamente con el niño.

¿Cómo podemos ayudarles en su crecimiento? 

En muchas ocasiones, apreciamos que tenemos la necesidad de que nuestro hijo crezca con una buena base psicológica y emocional, imprescindible para la construcción de su personalidad, su felicidad y su bienestar personal. Para ello, el ejemplo paternal y una educación consciente son imprescindibles y básicos en el proceso.

Es inevitable que en algunos momentos de su evolución, los niños manifiesten sus conflictos internos, a través de sus conductas, síntomas, su estado de ánimo, o incluso dibujos si son pequeños o que utilicen la comunicación si son más mayores. Ahí es importante que los padres, sepan manejar la situación y puedan guiar a sus hijos desde la consciencia. De no saber manejar la situación, es importante obtener orientación de un profesional.

La finalidad es que sean niños que hayan forjado una buena base y para ello es importante que mantengan su inocencia y así seguir conectados con su corazón, que tengan un buen manejo emocional para aceptar todas sus emociones sin juzgarlas como positivas o negativas para seguir estando en sintonía con el mundo emocional y poder manejar las experiencias sin sufrimiento, formar un autoestima sólido tomando su poder y confiando en sí mismos. Para todo ello es imprescindible la responsabilidad y si los padres se han responsabilizado del niño y sus procesos internos, el niño también lo hará en un futuro.

Preguntas Frecuentes

¿Qué duración tiene la terapia? Cada niño es único, por lo tanto, la duración de la terapia es impredecible, no obstante la terapia de media, suele durar varios meses, dependiendo de la implicación de los padres. Las sesiones suelen ser semanales o quincenales, pero se valorará dependiendo del niño y de la problemática.

¿Qué duración tienen las sesiones? La duración de las sesiones es de 90 minutos. En una misma sesión, se verán a los padres o al progenitor que acuda con el niño a consulta y al niño.

¿Cuándo debo acudir a un profesional? En la medida en la que detectemos como padres algo extraño o que nos llame la atención través de los dibujos, el juego, sus sueños o la conducta, es recomendable realizar una valoración de un posible conflicto. Siempre que se manifieste alguna sintomatología tanto psicológica como física, es muy probable que exista un conflicto interno en nuestros hijos. La intervención con el infante se llevará a cabo cuando presente un malestar clínicamente significativo, interfiriendo la problemática en uno o varios ámbitos de su vida. Aunque hay ocasiones en las que el trabajo es preventivo para evitar problemas mayores en un futuro. Es recomendable, no obstante, que los niños comiencen su desarrollo personal y espiritual desde pequeños y para ello necesitan ser guiados. La terapia no solamente tiene el objetivo de potenciar su bienestar y salud, sino que además se trabaja con el objetivo de enseñar a los niños a recorrer su camino espiritual y su desarrollo en todos los ámbitos de su vida.

¿Cómo indentifico si mi niño tiene conflictos internos? Como padres, podemos identificar los conflictos internos de nuestros hijos, simplemente prestando atención a la proyección de su inconsciente en los dibujos extraños o a través del juego que nos llame la atención o a través de problemas físicos o psicológicos y su conducta entre otros.

Dibujos: El impacto emocional del dibujo en el adulto, podría ser un buen termómetro para medir el conflicto interno de nuestro hijo. Los dibujos que reflejan conflictos internos, nos llamarán la atención, los identificaremos inmediatamente como algo extraño o inusual. Los dibujos realizados con colores oscuros deben llamar más nuestra atención, al igual que por ejemplo sangre, agresividad, conductas sexualizadas, etc. No se deben interpretar los dibujos independientemente y un dibujo nunca es suficiente para poder sacar conclusiones, no obstante es importante prestarles atención dado que reflejan el inconsciente del niño.

Juego: A través del juego, el niño escenifica aquello que le preocupa o teme, incluidos hechos traumáticos. Es también frecuente que el niño intente resolver esos bloqueos internos o hechos traumáticos, buscando solucionar inconscientemente la situación  a través del juego, los niños generan una oportunidad de liberación.

Sueños: Es recomendable preguntarles a los niños por sus sueños. Los sueños repetitivos, recurrentes o las pesadillas pueden hablarnos de bloqueos. El sentimiento del niño al despertar es un indicador muy importante y revelador dado que ese sueño puede estar mostrándonos el origen de su angustia, miedos o preocupaciones. Los sueños nos revelan el inconsciente.

Conducta: Su conducta nos expresa muchos de los conflictos que pueda estar sufriendo nuestro hijo. A través de la conducta, podemos tener indicadores de lo que le sucede a nuestro hijo dado que es una de las formas que tienen los niños de expresarnos y de manifestarnos lo que les sucede. Por ejemplo las rabietas desmedidas, el llanto constante, las peleas, la conducta de pegar o el oposicionismo, la tristeza, la timidez extrema solo son algunos de los ejemplos. También podemos encontrar estas conductas en el colegio, durante la interacción con otros niños, profesores o en casa con los hermanos o padres.

Síntomas Físicos: La sintomatología física, es la expresión externa de un conflicto interno. Cuando ese conflicto se resuelve, el síntoma se elimina, dado que el cuerpo ya no necesita mostrar que hay un conflicto. El inconsciente también nos habla a través del cuerpo. Es importante interpretar los síntomas de nuestros hijos para entender qué está sucediendo internamente. Además los niños, hasta cierta edad, están ligados al campo emocional de los padres y pueden estar somatizando sus problemas.

Problemas Psicológicos: A través de problemáticas que podríamos considerar como psicológicas, el niño también está escenificando sus conflictos internos. La ansiedad, las fobias, la hiperactividad, el déficit de atención, la eneuresis o ecopresis o depresión infantil o el oposicionismo son solo algunas de las formas a través de las cuales los niños, nos muestran la existencia de un problema interno.

¿Qué puedo hacer si mi hijo muestra tener alguna capacidad especial? Si apreciamos unas capacidades especiales en nuestro hijo, que el normaliza, pero que pueden asustarnos mucho como padres. Es importante mantener la calma e intentar comprender lo que está sucediendo en el mundo interior de nuestro hijo, normalizando la capacidad del niño para que no se sienta diferente.

Amigos invisibles: Si nos hablase de amigos invisibles o de seres que percibe, podríamos pensar que pueden ser imaginaciones de los niños, por el gran mundo de fantasía que muestran tener, pero no tiene por qué ser así. Cuando los niños nos hablan de estos amigos invisibles, realmente pueden ser seres que les están ayudando, protegiendo o que están entre nosotros y que solamente ellos perciben por su gran sensibilidad. Normalices estas situaciones para que el niño no se asuste al ver nuestras reacciones.

Vidas pasadas: En cambio, algunos niños que hablan en un idioma desconocido y que ellos no pueden haber aprendido, pudiendo ser un idioma que no podamos identificar nosotros. Es frecuente que también nos hablen de cuando ellos eran mayores, de cómo era su vida, su hogar, con quien vivía. Aquí el niño nos está revelando información de sus vidas pasadas.

Si nuestros hijos presentan alguna de estas habilidades, es aconsejable no juzgarles, tirar del hilo para entender lo que está viendo o sintiendo y apoyarles, porque lo más probable es que el niño nos esté hablando de su realidad en lugar de ser algo que pertenece a su mundo de fantasía. Canto más lo normalicemos y le permitamos expresarlo en casa mejor va a ser para él, dado que se sentirá apoyado, arropado y comprendido, además de no bloquear esas capacidades.

¿Mi hijo es muy sensible? ¿Qué puedo hacer? La sensibilidad no es algo negativo, pero si que podemos encontrarnos que la sensibilidad de nuestro hijo es algo que en su día a día no le beneficia, dado que sufre mucho. La opción, no es cerrar el corazón y desconectarse de su sensibilidad para no sufrir como muchos adultos han hecho para sobrevivir, eso sería adaptativo pero no es óptimo, porque posteriormente en la edad adulta, es cuando vendrán los problemas. A éstos niños con tanta sensibilidad, tenemos que enseñarles a vivir con ella, no a suprimirla. Hay técnicas que les pueden ayudar a llevarlo mejor, a sentirse más fuertes, a confiar en ellos mismos y a manejar sus emociones, conectándose con su poder interno y conociendo su fuerza verdadera, que está en el interior y no en el exterior.

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